lahaine.org
Nacionales Galiza :: 25/01/2013

[Gal/Cast] Nom som pessoas, som polícias

AMI
el mercenariado es el brazo ejecutor de la represión del Estado.

Galego

Apresentamos a nova campanha contra o mercenariado que durará até abril. Um trabalho que pretende sinalar o braço ejecutor da repressom do Estado, que estamos a sofrer todas dia trás dia. Aproveitam a crise para fazer-nos crer que é umha boa saida contra a precariedade, mas as reais funçons destas ocupaçons partem da total sumissom ás suas leis, sem questionar-se em nengum momento o grao de justiça das mesmas, aceitando o monopolio da violência que se atribui o Estado.

O sistema capitalista inseriu a boa parte da sociedade em dinámicas delegacionalistas, de passividade e infatilizaçom, nas que se espera que “papá Estado” nos resolva a sobrevivência. Quijerom aniquilar a capacidade de gestom e luita. E quando esquecemos as nossas capacidades, forças e sobretodo, responsabilidades, custa voltar empoderar-nos sem depender do sistema. Mas nom sé é possivel, senom necessário para deixar de estar alimentando o inimigo.

Ante as arbitrariedades do capital a situaçom social só nos oferece miséria. O desemprego juvenil chega a quotas do 50%, nas que nom se contabilizam as pessoas que estam a estudar.

E para evitar o conflito social, o Estado educa-nos para duas possibilidades; emigrar ou trabalhar para ele.

Trabalhar para o Estado nunca é umha saida revolucionária. Dentro das opçons de trabalho assalariado, baixo os adjetivos “protecçom da cidadania”, “defesa do Estado de Direito”, “justiça”… agocham a oferta de ser sipaios. “Ter um trabalho para toda a vida”, “salário fixo”, “estabilidade”… Aproveitam-se da necessidade da gente para vender como um trabalho honrado ser polícia, militar, guarda civil ou carcereiro.

O Estado espanhol, sobre todo em tempos de crise, lança campanhas de recrutamento: no 2012 sairam 2277 praças, 260 postos de Guarda Civil, 203 da polícia espanhola e centos de locais.

Mentres com os sistemáticos curtes vam eliminando os orçamentos para todos os serviços sociais, como sanidade e educaçom, só “Defensa” continua a ter e aumentar os seus recursos.

Mas as reais funçons destas ocupaçons partem da total sumissom ás suas leis, sem questionar-se em nengum momento o grao de justiça das mesmas, aceitando o monopolio da violência que se atribui o Estado.

Inerente á sua funçom é a dinâmica orde-obediência, e supom umha das mais fortes ferramentas de controlo social com as que conta o Estado, assegurando que se ejecutem as suas leis.

Mas é comum a justificaçom popularante o desempenho destas atividades “nom todos som tam maos ou corrutos…” Mas isto nom é assim.

Os corpos repressivos tenhem como funçom fazer respeitar e cumprir os mandatos institucionais dum sistema intrinsecamente injusto.

Ser Policia, Guarda Civil ou carcereiro nom quere dizer “defender á cidadá”, ser policia é botar à gente da sua casa, malhar em pessoas que defendem as suas ideias, espiar, perseguir, encerrar e torturar, porque é o seu trabalho, defender o régime estabelecido de qualquer ameaça.

Ser carcereiro nom é proteger a sociedade de delinquêntes, o que realmente supóm é agochar as fugas do sistema: “ladrons que delinquem para sobreviver, migrantes marginalizadas e maltratadas, militantes políticas que conformam a disidência fronte o sistema… E ser militar nom é proteger um país nem ir de missons pacificadoras, senom participar do imperialismo, fulminar o direito de autodeterminaçom dos povos (dentro e fora dos límites estatais) e assassinar em confrontos armados em defensa dos interesses capitalistas.

Ser Policía, Guardia Civil o carcelero no quiere decir "defender al ciudadano o ciudadana", ser policía es echar a la gente de su casa, pegar palizas a personas que defienden sus ideas, espiar, perseguir, encerrar y torturar, porque es su trabajo, defender el régimen establecido de cualquier amenaza.

Para as galegas nom é umha opçom. Pois nom só som forças repressivas, senom que para nós som também forças de ocupaçom, pois reafirmam a política espanholizadora de expansom e submetimento da Galiza.

Nom defendas o inimigo!
Antes roubar que ser polícia ou militar!


Castellano

Presentamos la nueva campaña contra el mercenariado que durará hasta abril. Un trabajo que pretende señalar el brazo ejecutor de la represión del Estado, que estamos a sufrir todas día tras día. Aprovechan la crisis para hacernos creer que es una buena salida contra la precariedad, pero las reales funciones de estas ocupaciones parten de la total sumisión a sus leyes, sin cuestionarse en ningún momento el grado de justicia de las mismas, aceptando el monopolio de la violencia que se atribuyó el Estado.

El sistema capitalista incluyó a buena parte de la sociedad en dinámicas delegacionistas, de pasividad e infantilización, en las que se espera que "papá Estado" nos resuelva la sobrevivencia. Quisieron aniquilar la capacidad de gestión y lucha. Y cuando olvidamos nuestras capacidades, fuerzas, y sobre todo, responsabilidades, cuesta volver a empoderarnos sin depender del sistema. Pero no sólo es posible, sino necesario para dejar de estar alimentando al enemigo.

Ante las arbitrariedades del capital la situación social sólo nos ofrece miseria. El desempleo juvenil alcanza cotas del 50%, en las que no se contabilizan las personas estudiantes.

Y para evitar el conflicto social, el Estado nos educa para dos posibilidades: emigrar o trabajar para él.

Trabajar para el Estado nunca es una salida revolucionaria. Dentro de las opciones de trabajo asalariado, bajo los adjetivos "protección de la ciudadanía", "defensa del Estado de Derecho", "jusgticia"...esconde la oferta de ser zipayos. "Tener un trabajo para toda la vida", "salario fijo", "estabilidad"... Se aprovechan de la necesidad de la gente para vender como un trabajo honrado ser policía, militar, guardia civil o carcelero.

El Estado español, sobre todo en tiempos de crisis, lanza campañas de reclutamiento: en el 2012 saldrán 2277 plazas, 260 puestos de la Guardia Civil, 203 de policía española y cientos de policías locales.

Mientras con los sistemáticos cortes van eliminando los presupuestos para todos los servicios sociales, como sanidad y educación, sólo "Defensa" continúa aumentando sus recursos.

Pero las reales funciones de estas ocupaciones parten de la total sumisión a sus leyes, sin cuestionarse en ningún momento el grado de justicia de las mismas, aceptando el monopolio de la violencia que se atribuye el Estado.

Inherente a su función es la dinámica orden-obediencia, y supone una de las más fuertes herramientas de control social con las que cuenta el Estado, asegurando que se ejecuten sus leyes.

Pero es común la justificación popular en el desempeño de estas actividades "no todos son tan malos o corruptos..." Pero esto no es así.

Los cuerpos represivos tiennen como función hacer respetar y cumplir los mandatos institucionales de un sistema intrínsecamente injusto.

Ser carcelero no es proteger a la sociedad de delincuentes, lo que realmente supone es esconder las fugas del sistema: "Ladrones que delinquen para sobrevivir, migrantes marginalizadas y maltratadas, militantes políticas que conforman la disedencia frente al sistema...Y ser militar no es proteger un país ni ir de misiones pacificadoras, sino participar del imperialismo, fulminar el derecho de autodeterminación de los pueblos (dentro y fuera de los límites estatales) asesinar en enfrentamientos armados en defensa de los intereses capitalistas.

Para las galegas no es una opción. Pues no sólo son fuerzas represivas, sino que para nosotras son también fuerzas de ocupación, pues reafirman la política españolizadora de expansión y sometimiento de Galiza.

No defiendas al enemigo!

Antes robar que ser policía o militar!

 

Contactar con La Haine

 

Este sitio web utiliza 'cookies'. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas 'cookies' y la aceptación de nuestra política de 'cookies'.
o

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal