[Gal/Cast] Perante o julgamento do Prestige: Prisom para os responsáveis!

Galego
Este 13 de novembro cumpre-se umha década desde que o afundimento do Prestige, junto com a nefasta gestom, as mentiras e o abandono dos responsáveis políticos do governo autonómico e o espanhol, provocassem umha das maiores desfeitas ambientais, económicas e sociais da história do nosso país. Umha crise nacional à que a Galiza estava condenada polo desinteresse do Estado espanhol pola proteçom da nossa costa, cuja soberania se arroga, e pola lógica do capitalismo cujo único objetivo é o maior lucro possível a costa do meio, dos povos e dos interesses populares.
Após estes dez anos, estamos a assistir ao início do julgamento a alguns dos responsáveis da catástrofe do Prestige. Um juízo que chega mui tarde e que, como dizemos, tam só vai julgar as responsabilidade de algumhas das pessoas implicadas. Tanto por parte da empresa proprietária do Prestige como por parte do Estado, os máximos culpáveis das decissons que figêrom de um acidente um desastre sem precedentes, olharám tranquilamente como os seus bodes expiatórios carregam com as consequências, se é que o fam.
Nem Mariano Rajoy, hoje presidente do governo espanhol e daquela vice-presidente, porta-voz e encarregado pola gestom da crise, nem Arsenio Fernández de Mesa, daquela delegado do governo espanhol na Galiza e um dos encarregados de mentir e desinformar ao nosso povo, nem Ávarez Cascos, na altura ministro espanhol de Fomento, por só citar alguns nomes, fôrom acusados nem serám julgados nesta farsa de julgamento que está a decorrer na Corunha.
Mas além de um juízo do que nom cabe esperar nada que signifique verdadeira justiça para a Galiza, temos que resaltar a situaçom do nosso país em relaçom com a segurança marítima e ambiental. E neste aspeto, apesar de que a catástrofe do Prestige provocou umha das reaçons populares mais importantes das últimas décadas exigindo responsabilidades, soluçons e dignidade para a Galiza (reaçom cuja potencialidade se encarregou de cortar o reformismo galego, que a encarreirou polo vieiro esteril e frustrante do eleitoralismo e o intitucionalismo), temos que concluir que nom avançamos nada.
Para além de algumhas medidas claramente insuficientes em matéria de segurança marítima, nom há mudanças importantes à hora de controlar o tránsito de buques que transportam mercadorias perigosas pola nossa costa (13000 cada ano), à hora de estabelecer lugares de refúgio para os barcos com os meios precisos, no controlo do pécio do Prestige, etc… Mas sobretodo nom há soluçons estruturais. Espanha segue a ser a dona autoproclamada da nossa costa e a roubar-nos a nossa soberania sobre a mesma. Galiza nom tem capacidade para proteger o seu território e os seus recursos, e continuamos dependendo do acaso para que um novo Prestige nom provoque um novo desastre.
Dez anos depois, em meio de umha profunda crise do sistema capitalista e do Estado espanhol, a lembrança da catástrofe do Prestige pom de manifesto como a Galiza, o povo trabalhador, só perde com a situaçom de dependência nacional e com o capitalismo. A independência e a construçom de um novo modelo social e económico conforme aos interesses populares, o socialismo, som necessários para proteger o nosso território, o meio ambiente e garantir um futuro digno para a Galiza.
Espanha é a nossa ruína!
Direçom Nacional de NÓS-Unidade Popular
castellano
Este 13 de noviembre se cumple una década del hundimiento del Prestige, junto con la nefasta gestión, las mentiras y el abandono de los responsables políticos del gobierno autonómico y el español, provocaron una de las mayores catástrofes ambientales, económiicas y sociales de la historia de nuestro país. Una crisis nacional a la que Galiza estaba condenada por el desinterés del Estado español en la protección de nuestra costa, cuya soberanía se arroga y por la lógica del capitalismo cuyo único objetivo es el mayor lucro posible a costa del medio, de los pueblos y de los intereses populares.
Después de estos diez años, estamos asistiendo al inicio del juicio a algunos responsables de la catástrofe del Prestige. Un juicio que llega muy tarde y que, como decimos, tan sólo va a juzgar las responsabilidades de algunas de las personas implicadas. Tanto por parte de la empresa propietqaria del Prestige como por parte del Estado, los máximos culpables de las decisiones que hicieron de un accidente un desastre sin precedentes, mirarán tranquilamente com sus chivos expiatorios cargan con las consecuencias, si es que lo hacen.
Ni Mariano Rajoy, hoy presidente del gobierno español y de aquella vice-presidente, porta-voz y encargado de la gestión de la crisis, ni Arsenio Fernández de Mesa, en aquel momento delegado del gobierno español en Galiza y uno de los encargados de mentir y desinforomar a nuestro pueblo, ni Alvárez Cascos, ministro de español en aquel entonces, por citar tan sólo algunos nombres, fueron acusados ni serán juzgados en esta farsa de juicio que está desarrollándose en Corunha.
Más allá del juicio, del que no cabe esperar nada que signifique verdadera justicia para Galiza, tenemos que subrayar la situación de nuestro país en relación con la seguridad marítima y ambiental. Y en este aspecto, a pesar de que la catastrofe del Prestige provocó una de las reacciones populares más importantes de las últimas décadas exigiendo responsabilidades, soluciones y dignidad para Galiza (reacción cuya potencialidad se encargó de cortar el reformismo galego, que encaminó por la vía estéril y frustrante del electoralismo y el institucionalismo), tenemos que concluir que no avanzamos nada.
Además de algunas medidas claramente insuficientes en materia de seguridad marítima, no hay cambios importantes a la hora de controlar el tránsito de buques que transportan mercancías peligrosas por nuestra costa (13000 cada año), a la hora de establecer lugares de refugio para los barcos con los medios precisos, en el control del buque del Prestigue, etc...Pero sobre todo no hay soluciones estructurales. Espanha continúa siendo la dueña autoproclamada de nuestra costa y sigue impidiendo nuestra soberanía sobre la misma. Galiza no tiene capacidad para proteger su territorio y sus recursos, y continuamos dependiendo del azar para que un nuevo Prestige no provoque un desastre.
Diez años después , en medio de una profunda crisis del sistema capitalista y del Estado español, el recuerdo de la catástrofe del Prestige pone de manifiesto como Galiza, el pueblo trabajador, sólo pierde con la situación de dependencia nacional y con el capitalismo. La independencia y la construcción de un nuevo modelo social y económico conforme a los intereses populares, el socialismo, son necesarios para proteger nuestro territorio, el medio ambiente y garantizar un futuro digno para Galiza.
España es nuestra ruína!
Dirección Nacional de NÓS-Unidade Popular







