[Gal/Cast] Terrorismo de estado

Galego
Os despejos, deixar na rua a famílias inteiras completamente desamparadas, com crianças e pessoas anciás, tem responsaveis. Com nomes e apelidos, com direçom social, com sucursais e até com grupos parlamentares.
Calotear umha sociedade, saquear os seus bens, submetê-la a leis injustas e sangrantes, conduzi-la à angustia e empurrá-la à passagem definitiva do desespero e terrorismo. Terrorismo de Estado.
Terrorismo dum Estado fracassado que renuncia a atender os direitos mais elementares dos seus cidadaos (vivenda, trabalho, saúde, educaçom ...) e os toma como reféns ao serviço do lucro e a usura dos grandes capitalistas e dos grupos financeiros. Um Estado seqüestrado por bandos organizados que quotizam em Bolsa. Chamam-nos mercados, mas som façons criminosas. Sobre as suas costas carregam mortes como as produzidas polos despejos. E tantas outras pessoas que, por falta de assistência sanitária correta, vam-se em silêncio e confundem-se numha estatistica cujo crescimento nom fai mais que delatar os seus verdadeiros responsáveis.
Os despejos som só um dos elos dumha cadeia selvagem que inicia em abusivas condiçons de trabalho, que segue na lousa dumha hipoteca impagável, que se desespera com a precariedade e com a perda do emprego ou a impossibilidade de pagamento dum aval familiar, e que rebenta com o despejo do único espaço vital de abrigo: o lar.
Mas a escória nom descansa. Quem foi resgatado com o dinheiro de todos para que os seus negócios particulares voltem a ter escandalosos lucros persegue ainda mais a vítima extenuada até o pagamento dumha divida ficticia de por vida.
Mais adiante só fica a exclusom extrema, a desesperaçom e umha janela aberta. Chegamos já a este estádio. Já nom temos nada que perder, fechemos a janela e luitemos com todas as conseqüências contra os que nos empurrárom a esta situaçom; que sejam eles os vivam numha permanente desesperaçom por todo o dano causado.
Poucos dias depois das sucessivas mortes por desesperaçom perante os despejos iminentes, conhecíamos que o Tribunal de Justiça da Uniom Europeia considerava "ilegal" a normativa sobre despejos, porque nom garante a proteçom eficaz do povo frente as cláusulas abusivas das hipotecas.
Chega depois dumha advertência semelhante da ONU e no meio dumha cascata de desautorizaçons do Governo espanhol também por outras renúncias de direitos humanos e polo incumprimento de tratados internacionais garantistas.
Cheira a esturro. De súpeto todos se convenêerom que os despejos som um perigo? Nom acredito!, por desgraça e por experiência. Políticos e banqueiros gostam de ficar do lado mais forte. Jogam todos os dias no tabuleiro do marketing e movem as suas fichas sabendo que vam obter rendabilidade economica e social. Importa-lhes muito pouco o que se passa à sua volta. Se fosse ao contrário, nestes cinco anos teriam feito realmente algo a favor da populaçom que mais sofre.
Nestes cinco anos dramaticos da crise, produzírom-se mais de dez mil expulsons de famílias dos seus lares na Galiza. Nom lhes tremeu o pulso. PP e PSOE neste tempo nom figérom nada por reduzir ou paliar os efeitos das faltas de pagamento, que inicia a contagem decrescente para o despejo. Todo o contrário.
Criárom mais julgados para atender os despejos crescentes –mais de 40.000 no Estado espanhol e esperam-se outros 250.000 mais neste ano que inicia-, e aceleraom os despejos em lares de aluguer. Incrivel, mas assim estam as cousas.
De supeto, PP e PSOE falam de paralisar os despejos. Cheira-me a esturro, repito, porque nom me fio destes trinquilhantes da politica, penso que so querem levar o protagonismo e açambarcar a atençom desta situaçom. Se realmente fosse certo o que dim, paralisariam-se os despejos, mas estes seguem ao mesmo ritmo de antes de prometerem a sua paralisaçom. Nom faz sentido que quem nos levarom a fogueira e botarom gasolina na mesma, agora se convertam em bombeiros da noite para o dia. Mal raio, devemos estar preparadas porque algumha ofensiva tenhem argalhado. Oxalá erre.
Desprezárom todas as mobilizaçons e solicitudes que se dérom na rua e nas assembleias, para acabar com esta terrivel situaçom. Acho que se nom aceitou nem umha, agora dam marcha atrás. Penso que simplesmente querem ganhar tempo para preparar melhor a sua ofensiva.
O problema chega no momento que bancos e caixas jogam a ser imobiliárias para obterem ganhos fáceis. A crise quebra essa escalada e desencadeia este drama social em que os bancos nom querem perder nem ápice das suas previsons de lucro.
Repito, as mortes polos despejos tenhem responsáveis. Com nomes, com direçom social, com sucursais, e ate com grupos parlamentares: os seus sequazes ganham eleiçons. Como um GAL financeiro.
Prisom de Topas, Salamanca (Espanha), 13 de janeiro de 2013
Castellano
Los desahucios, dejar en la calle familias enteras completamente desamparadas, con hijas e hijos y personas ancianas, tiene responsables. Con nombres y apellidos, con dirección social, con sucursales y hasta con grupos parlamentarios.
Endeudar a una sociedad, saquear sus bienes, someterla a leyes injustas y sangrantes, conducirla a la angustia y empujarla hasta la desesperación y el terrorismo. Terrorismo de Estado.
Terrorismo de un Estado fracasado que renuncia a atender los derechos más elementales de sus ciudadanos (vivienda, trabajo, salud, educación…) y los toma como rehenes al servicio del lucro y la usura de los grandes capitalistas y de los grupos financieros. Un Estado secuestrado por bandas organizadas que cotizan en Bolsa. Les llaman mercados, pero son facciones criminales. Sobre sus espaldas se cargan muertes como las producidas por los desahucios. Y tantas otras personas que, por falta de asistencia sanitaria correcta, se van en silencio y se confunden en una estadística cuyo crecimiento no hace más que delatar a sus verdaderos responsables.
Los desahucios son sólo uno de ellos, de la cadena salvaje que se inicia con abusivas condiciones de trabajo, que sigue con la losa de una hipoteca impagable, que se desespera con la precariedad y con la pérdida del empleo o la imposibilidad del pago de un aval familiar, y que revienta con el desahucio del único espacio vital de abrigo: el hogar.
Pero la escoria no descansa. Quien fue rescatado con el dinero de tod@s para que sus negocios particulcares vuelvan a producir escandalosos lucros persigue aún más a la víctima extenuada hasta el pago de una deuda ficticia de por vida.
Más adelante sólo queda la exclusión extrema, la desesperación y una ventana abierta. Hemos llegado ya a este estadio. Ya no tenemos nada que perder, cerremos la ventana y luchemos con todas las consecuencias contra los que nos empujaron a esta situación; que sean ellos los que vivan en una permanente desesperación por todo el daño causado.
Pocos días después de las sucesivas muertes por desesperación ante los desahucios inminentes, conocíamos que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea consideraba “ilegal” la normativa sobre desahucios, porque no garantiza la protección eficaz del pueblo frente a las cláusulas abusivas de las hipotecas.
Llega después de una advertencia semejante de la ONU y en el medio de una cascada de desautorizaciones del Gobierno español también por otras renuncias de derechos humanos y por el incumplimiento de tratados internacionales garantistas.
El caso huele a chamuscado. ¿ De repente todos se han convencido que los desahucios son un peligro? No creo, por desgracia y por experiencia. A los políticos y a los banqueros les gusta ponerse del lado más fuerte. Juegan todos los días en el tablero del marketing y mueven sus fichas sabiendo que van a obtener rentabilidad económica y social. Les importa muy poco lo que pasa cerca de ellos. Si fuese al contrario, en estos cinco años habrían hecho realmente algo a favor de la población que más sufre.
En estos cinco años dramáticos de crisis, se produjeron más de diez mil expulsiones de familias de sus casas en Galiza. No les ha temblado el pulso. PP y PSOE en este tiempo no hicieron ni han hecho nada por reducir o paliar los efectos de las faltas de pago, que inicia la cuenta decreciente para el desalojo. Todo lo contrario.
Crearon más juzgados para atender a los desalojos crecientes –más de 40.000 en el Estado español y se esperan otros 250.000 más en este año que se inicia-, y se aceleraron los desalojos en viviendas de alquiler. Increíble, pero así están las cosas.
De repente, PP y PSOE hablan de paralizar los desalojos. Me huele mal, repito, porque no me fío de estos urdidores de la política, pienso que sólo quieren mantener el protagonismo y monopolizar la atención de esta situación. Si realmente fuese cierto lo que dicen, se paralizarían los desalojos, pero estos siguen al mismo ritmo de antes de prometer su paralización. No tiene sentido que quien los llevó a la hoguera y echaron gasolina en la misma, ahora se conviertan en bomberos de la noche a la mañana. Rayos! Devemos estar preparad@s porque alguna ofensiva han tramado.







