lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/eZ4f

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

10/06/2016 :: Nacionales Galiza, Pensamiento

[Gal/Cas] Las contradicciones del intérprete Monedero

x Mauricio Castro
Me temo que, con tales propuestas, Marx, si hoy viviera y tuviera 40 años, abandonaría cualquiera de los partidos que se presentan a las eleiciones”.

Galego

Tido por ideólogo e consciência crítica radical de Podemos, o professor Juan Carlos Monedero dedicou neste dia 8 de junho o comentário no seu videoblog a fazer de intérprete do candidato Pablo Iglesias, quem leva dias confessando repetidamente o caráter social-democrata da sua candidatura às eleiçons espanholas de 26 de junho.

 

Nem que seja brevemente, e por tentar apontar as suas fraquezas, vamos comentar o discurso de Monedero nesse vídeo, com 4 minutos de duraçom, que pode ser visualizado neste link:

Após umha referência erudita inicial à histórica renúncia do SPD alemám ao marxismo nos anos 50, o professor passa a justificar umha cousa e a contrária na hora de legitimar as posiçons do seu partido. A conclusom é que a estratégia de Podemos se identifica com os cinco pontos fundamentais do programa do SPD pós-marxista: aluita contra as desigualdades, as políticas keynesianas, a defesa do Estado social, a economia mista e o liberalismo político.

Até aí, todo compreensível: o marxismo assustaria o eleitorado e o mundo do trabalho ficou tam complexo que seria preciso avançar para umha proposta política de tipo interclassista, através de umha estratégia eleitoral de defesa da soberania nacional frente ao poder dos “mercados internacionais”.

Onde está entom a contradiçom?

Primeiro, na afirmaçom explícita –e correta– sobre a impossibilidade de um “capitalismo humanizável”. Ligando diretamente com Karl Marx e com outros muitos cientistas sociais, o professor madrileno lembra que o metabolismo social capitalista responde a umha lógica incontornável e trituradora (o “moinho satánico” de Karl Polanyi). Ora, ao invés disso, a social-democracia representa historicamente a tentativa de construir esse irrealizável “capitalismo humano”.

Segundo, na exploraçom eleitoral do discurso social-democrata por parte de Podemos, com o objetivo declarado de “nom assustar” (sic). Se de facto a social-democracia dos cinco pontos da viragem pós-marxista do SPD alemám dos anos 50 carece hoje de espaço, inclusive na Alemanha, que sentido poderá ter apostar nessa via?

Qualquer ideologia que aspire a um mínimo contraste científico com a realidade deverá reconhecer que a luita contra as desigualdades bate com a essência histórica do capital. A crítica da economia política demonstrou suficientemente que a exploraçom de força de trabalho humana, única que cria valor, constitui a chave de abóbada da arquitetura capitalista. Retirando a mercadoria força de trabalho do sistema, o edifício capitalista nom se manteria em pé nem um minuto. Igualdade social e lucratividade capitalista constituem, portanto, umha contradiçom irresolúvel no interior desse edifício.

Por sua vez, as políticas keynesianas e a dita “economia mista” dificilmente servirám para retomar a “harmonia” dos chamados estados de bem estar europeus dos “30 anos dourados”, até porque para isso precisariam da prévia e massiva destruiçom de forças produtivas (duas guerras mundiais sucessivas) que possibilitou a retomada do processo de acumulaçom até a crise dos 70. De onde poderám sair desta vez os recursos para o novo Estado social, se nom for da expropriaçom da classe burguesa? Claro que, para Monedero, nem sequer por essa via chegaria a saída da crise, pois ele considera que “o fim do mundo do trabalho (sic) nos obriga a repensá-lo todo...

Terceiro, na defesa da soberania nacional espanhola, na perspetiva de enfrentar o poder “dos mercados”. Neste caso, a contradiçom de Monedero e Podemos está manifestada na açom do governo grego de Syriza, permitindo-nos afirmar sem lugar a dúvidas que nem Syriza nem Podemos questionam o papel dos mercados, limitando-se a negociar com o grande capital europeu umhas condiçons de submetimento mais “suportáveis” a umha dívida tam injusta como impagável.

Por outra parte, como galegos e galegas, nom podemos esquecer o que a “soberania nacional” de Juan Carlos Monedero significa: umha aposta renovada na consolidaçom da “pátria espanhola”. Nom fai falta dizer que isso só será possível a partir da radical negaçom da soberania de várias naçons, como a nossa, atrapadas no interior das suas fronteiras. Nem por essa via, nem pola da abstrata democratizaçom através do “liberalismo político”, se abrirám perspetivas de verdadeira democracia para os povos. De facto, nengum dos sucessivos regimes “liberais” espanhóis foi capaz nunca de garantir nem sequer o direito fundamental do povo galego à língua própria. Que outra cousa poderíamos esperar da “pátria liberal” de Monedero e Iglesias?

Em definitivo, e para nom ficar na crítica total a Monedero no vídeo que comentamos, quero valorizar o ataque de sinceridade com que acaba o seu discurso, quando afirma: “...receio que, com tais propostas, Marx, se hoje vivesse e tivesse 40 anos, abandonaria qualquer dos partidos que se apresentam às eleiçons”.

Aí concordamos.


Castellano

Considerado ideólogo y conciencia crítica radical de Podemos, el profesor Juan Carlos Monedero dedicó este día 8 de junio el comentario en su videoblog a hacer de intérprete del candidato Pablo Iglesias, quien lleva días confesando repetidamente el carácter socialdemócrata de su candidatura a las eleccioness españolas del 26 de junio.

 Aunque sea brevemente, y por intentar apuntar sus debilidades, vamos a comentar el discurso de Monedero en ese vídeo, con 4 minutos de duración, que puede visualizarse en este link:

 Después de una referencia erudita inicial a la histórica renuncia del SPD alemán al marxismo en los años 50, el profesor pasa a justificar una cosa y la contraria para así de legitimar las posiciones de su partido. La conclusión es que la estrategia de Podemos se identifica con los cinco puntos fundamentales del programa del SPD post-marxista: la lucha contra las desigualdades, las políticas keynesianas, la defensa del Estado social, la economía mixta y el liberalismo político.

 Hasta ahí, todo comprensible: el marxismo asustaría al electorado y el mundo del trabajo alcanzó tal complejidad que sería necesario optar por una propuesta política de tipo interclasista, a través de una estrategia electoral de defensa de la soberanía nacional frente al poder de los “mercados internacionales”.

 ¿Donde está entonces la contradicción?

 Primero, en la afirmación explícita –y correcta– sobre la imposibilidad de un “capitalismo humanizável”. Conectando directamente con Karl Marx y con otros muchos científicos sociales, el profesor madrileño recuerda que el metabolismo social capitalista responde a una lógica inevitable y trituradora (el “molino satánico” de Karl Polanyi). Sin embargo, y en vez de eso, la socialdemocracia representa históricamente el intento de construir ese irrealizable “capitalismo humano”.

 Segundo, en la explotación electoral del discurso socialdemócrata por parte de Podemos, con el objetivo declarado de “no asustar” (sic). Si de hecho la socialdemocracia de los cinco puntos del viraje post-marxista del SPD alemán de los años 50 carece hoy de espacio, incluso en Alemania, ¿qué sentido podrá tener que apueste por esa vía?

 Cualquier ideología que aspire a un mínimo contraste científico con la realidad deberá reconocer que la lucha contra las desigualdades choca con la esencia histórica del capital. La crítica de la economía política demostró suficientemente que la explotación de fuerza de trabajo humana, única que crea valor, constituye la llave de bóveda de la arquitectura capitalista. Retirando la mercancía fuerza de trabajo del sistema, el edificio capitalista no se mantendría en pie ni un minuto. Igualdad social y rentabilidad capitalista constituyen, por lo tanto, una contradición irresoluble en el interior de ese edificio.

 Por su parte, las políticaskeynesianas y la supuesta “economía mixta” difícilmente servirán para retomar la “armonía” de los llamados estados de bien estar europeos de los “30 años dorados”, entre otras cosas porque para eso necesitarían de la previa y masiva destrucción de fuerzas productivas (dos guerras mundiales sucesivas) que posibilitó la reanudación del proceso de acumulación hasta la crisis de los 70.

¿De dónde podrán salir esta vez los recursos para el nuevo Estado social, si no es de la expropiación de la clase burguesa? Claro que, para Monedero, ni siquiera por esa vía llegaría la salida de la crisis, pues él considera que “el fin del mundo del trabajo (sic) nos obliga a repensarlo todo...”

 Tercero, en la defensa de la soberanía nacional española, con la perspectiva de enfrentarse al poder “de los mercados”. En este caso, la contradicción de Monedero y Podemos está manifestada en la acción del gobierno griego de Syriza, permitiéndonos afirmar sin lugar las dudas que ni Syriza ni Podemos cuestionan el papel de los mercados, limitándose a negociar con el gran capital europeo unas condiciones de sometimiento más “soportables” a una deuda tan injusta como impagable.

 Por otra parte, como galegos y galegas, no podemos olvidar lo que la “soberanía nacional” de Juan Carlos Monedero significa: una apuesta renovada por la consolidación de la “patria española”.

No hace falta decir que eso sólo será posible a partir de la radical negación de la soberanía de varias naciones, como la nuestra, atrapadas en el interior de sus fronteras. Ni por esa vía, ni por la de la abstracta democratización a través del “liberalismo político”, se abrirám perspectivas de verdadera democracia para los pueblos. De hecho, ninguno de los sucesivos regímenes “liberales” españoles fue capaz nunca de garantizar ni siquiera el derecho fundamental del pueblo galego a la lengua propia. Que otra cosa podríamos esperar de la “patria liberal” de Monedero e Iglesias?

 En definitiva, y para no quedarme en la crítica total a Monedero en el vídeo que comentamos, quiero valorar positivamente el ataque de sinceridad con que acaba su discurso, cuando afirma: “...Me temo que, con tales propuestas, Marx, si hoy viviera y tuviera 40 años, abandonaría cualquiera de los partidos que se presentan a las eleiciones”.

 En eso estamos de acuerdo.

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/eZ4f

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal