lahaine.org
Nacionales Galiza :: 23/06/2012

[Gal/Cast] Maioria dos presos independentistas galegos castigados

Galiza Livre
La mayoríade los pres@s independentistas galegos castigados por negarse a compartir la celda

Galego

A massificaçom das cadeias espanholas acarreta que quase todos os presos tenham que compartilhar cela. Polo geral, em reclamaçom do status de preso político, os presos independentistas recusam partilhar cela ao efetuar o ingresso em prisom já que, aliás, obrigar alguém a partilhar cela é ilegal segundo a própria legislaçom espanhola e europeia. Nos casos nos que se partilha cela, as presas ou presos podem escolher companheiro, ainda que nom é um direito regulado senom um costume, podendo-se dar o caso, por exemplo, de ser obrigado a partilhar cela com alguém com quem se tenha má relaçom.

Normalmente esta exigência de cumprimento da sua própria legalidade, acarreta castigos. O último, o do preso independentista Antom Santos, que cumpriu duas semanas em isolamento por, no seu ingresso no cárcere de Aranjuez em dezembro, negar-se a partilhar cela. Normalmente, após a recusa a compartilhar cela, e cumprido o castigo em isolamento, pode acontecer o seguinte: 1) que o preso seja enviado a primeiro grau -com muitos menos direitos-, como foi o caso de Eduardo Vigo, 2) que devolvam o preso ao mesmo módulo, e a história volte começar: plante, isolamento... como foi o caso de Ugio Caamanho em Navalcarnero, 3) que transladem o preso a um módulo de presos “conflitivos”, menos massificados e onde muitos presos tenhem cela própria (como finalmente conseguiu Antom Santos), ou 4) que o preso seja transladado a outra prisom, onde pode volver a acontecer o mesmo, ou metam o preso num módulo normal onde seja o único preso com cela individual (como lhe aconteceu a Ugio Caamanho em Cáceres).

Umha ilegalidade que se repite
Em 1986 Joaquín Ruiz-Giménez, na altura “Defensor del Pueblo” denunciou a situaçom dos cárceres espanhóis, recordando que conforme a Constituiçom a populaçom reclusa gozará de todos os direitos fundamentais da pessoa, a exceçom dos vetados pola sentença judicial. Sinalou que a convivência de penados com preventivos -atualmente todos os presos independentistas- com penados é ilegal.
De novo em 2002, o novo “Defensor del Pueblo” denuncia que a saturaçom nas cadeias incumpre um acordo da ONU, e que a massificaçom é um “factor desencadenante” de homicídios entre presos. Recordemos que nas últimas semanas produzírom-se várias mortes em estranhas circunstâncias nas cadeias espanholas em território galego. Esta “progressiva saturaçom”, por palavras da memória do “Defensor del Pueblo” para o ano 2001, “está a provocar que de maneira constante se conculque o direito os presos a ter umha cela para eles sós, protegido pola legislaçom espanhola e por umha decissom de Naçons Unidas de 1957”.
A gravidade do assunto mesmo foi recolhido por Loïc Wacquant no seu livro As prisons da miséria, considerado um clássico contemporâneo da sociologia carcerária.

Umha vitória legal
Em janeiro de 2011 o Tribunal Europeu de Direitos Humanos (TEDH) condenou o estado da Romênia a pagar umha idenizaçom de 4.000 euros a Anesti Eleftaridades, codenado a cadeia perpétua por assassinato e que foi obrigado a compartilhar cela durante anos com presos fumadores, o que lhe gerou várias enfermidades pulmonares. A sentença poderia sentar um precedente para os casos do Estado espanhol.

Castellano

La masificación de las cárceles españolas acarrea que casi todos los pres@s tengam que compartir celda. Por lo general, en reclamación del estatus de preso político, los pres@s independentistas rechazan compartir celda al efectuar el ingreso en prisión, ya que, además obligar a alguien a compartir celda es ilegal según la propia legislación española y europea. En los casos en los que se comparte celda, las presas o presos pueden escoger compañero, aún que no es un derecho regulado sino una costumbre, pudiendo darse el caso, por ejemplo, de ser obligado a compartir celda con alguien con quien se tenga mala relación.

Normalmente esta exigencia de cumplimiento de su propia legalidad, acarrea castigos. El último, el del preso independentista Antom Santos, que cumplió dos semanas de aislamiento por, en su ingreso en la cárcel de Aranjuez, en diciembre, se negó a compartir celda.

Normalmente, después del rechazo a compartir celda, y cumplido el castigo en aislamiento, puede suceder lo siguiente: 1) que el preso sea enviado a primer grado –con muchos menos directos-, como fue el caso de Eduardo Vigo, 2) que devuelvan el paso al mismo módulo, y la historia vuelve a comenzar: plante, aislamiento…como fue el caso de Uxio Caamanho en Navalcarnero, 3) que trasladen al preso a un módulo de pres@s “conflictivos”, menos masificados y donde muchos pres@s tienen tienen celda propia (como finalmente consiguió Antom Santos), o 4) que el preso sea trasladado a otra prisión, donde puede volver a suceder lo mismo, o metan al preso en un módulo normal donde sea el único preso con celda individual (como le sucedió a Ugio Caamanho en Cáceres).

Una ilegalidad que se repite
En 1986 Joaquín Ruiz-Giménez, en su momento “Defensor del Pueblo” denunció la situación de las cárceles españoles, recordando que conforme a la Constitución la población reclusa gozará de todos los derechos fundamentales de la persona, la excepción de los vetados por la sentencia judicial. Señaló que la convivencia de penados con preventivos –actualmente todos los pres@s independentistas- con penados es ilegal.

De nuevo en 2002, el nuevo “Defensor del Pueblo” denuncia que la saturación en las cárceles incumple un acuerdo de la ONU, y que la masificación es un “factor desencadenante” de homicidios entre presos. Recordemos que en las últimas semanas se produjeron varias muertes en extrañas circunstancias en las cárceles españolas en territorio galego. Esta “progresiva saturación”, por palabras de la memoria del “Defensor del Pueblo” para el año 2001, “está provocando que de manera constante se conculque el derechos a los pres@s de tener una celda para ell@s sol@s, protegido por la legislación española y por una decisión de Naciones Unidas de 1957. La gravedad del asunto incluso ha sido recogido por Loic Wacquant en su libro “Las Prisiones de la miseria, considerando un clásico contemporáneo de la sociología carcelaria.

Una victoria legal
En enero de 2011 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condcnó al estado de Rumanía a pagar una indemnización de 4.000 euros a Anesti Eleftarides, condenado a cadena perpétua por asesinato y que fue obligado a compartir celda durante años con presos fumandores, lo que le generó varias enfermedades pulmonares. La sentencia podría sentar un precedente para los casos del Estado español

 

Contactar con La Haine

 

Este sitio web utiliza 'cookies'. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas 'cookies' y la aceptación de nuestra política de 'cookies'.
o

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal